viernes, 13 de julio de 2012

Pale death


Últimamente me estoy dando cuenta de que algo dentro de mí está cambiando. Pienso más las cosas, cavilo, tengo en cuenta el significado de la palabra “calma”. No lo sé. Puede que sean sólo imaginaciones mías, pero es la primera vez en mi vida que siento que no quiero volver atrás, que el pasado para mí ya no significa nada. Que no hay nada absolutamente que me ate a él. Bueno, vale, sí, como todo el mundo a veces echo algunas cosas de menos, pero aquella sensación que sentía hasta no hace tanto de vacío, de querer vivir constantemente en los recuerdos…

Pensé que jamás iba a poder desprenderme de aquellos sentimientos que me hundían día a día a pesar de que nadie salvo yo pudiese saberlo. Me avergonzaba ir contándolo, me sentía una cría caprichosa. Y así lo era. Así lo he sido siempre. Aún se me hace difícil concebir que estoy cambiando. No lo creeréis, seguro que no lo haréis, pero estoy aprendiendo a no hacer daño ni hacérmelo a mí, a saber tratar a la gente a la que quiero… Al fin no tengo que arrepentirme tras haber soltado la estupidez más grande, o llorar horas y horas ya en vano. Eh… Necesitaba sentirme así. Puede que esté hablando demasiado pronto, pero ahora mismo me siento mejor que nunca. Soy sincera en todo momento, soy libre - con la única atadura del verdadero amor -, estoy intentando ser consciente y consecuente con mis actos, afrontar mis errores y evitar que se vuelvan a repetir… Podría mencionar muchas más cosas, prácticamente todas las que han surgido dentro de mí en estos últimos meses. Creo que son bastante más complicadas de describir, pero simplemente todo lo que está floreciendo en mi interior por fin es algo de lo que no me avergüenzo… Es maravilloso no tener que contener ningún sentimiento, ningún llanto, ningún motivo de sonrisa. Es realmente maravilloso poder mostrarle a él y a todo el mundo que tengo una razón por la que levantarme día a día. Una razón sincera y acorde con lo que muestro.

He sido una persona horrible durante muchísimo tiempo. Jamás he sido capaz de tratar a las personas como algo más que simples piezas que se movían a mi antojo, y si alguna vez no lo hacían así, o acababa con ellas o lloraba hasta que me satisfacían. Asqueroso. Os estoy mostrando los resquicios más perversos que guardaba mi ser, y lo hago porque ya “me tengo calada”. Ya nada de eso merece la pena, ¿alguna vez la mereció? De verdad, no podéis imaginaros lo que significa para mí ahora mismo sentirme como me siento, haberme dado cuenta por fin de todo eso… Más vale tarde que nunca.

Voy dejando esto ya. Prometo plantearme el escribir aquí como hábito, o al menos empezar a hacerlo sobre cosas más serias o interesantes… Juro que iba a hacerlo, lo juro… Sólo que al final he considerado que necesitaba despojarme de estos pensamientos que aplastaban mi cerebro cual ropa empapada. Ya está. Fuera, fuera. Vuelvo a cerrar el baúl. Me voy a Tumblr a ver fotos de tatuajes. 

Fly away and then turn back...

1 comentario:

Albert Alsina dijo...

Así que buscando la madurez, ¿eh? Tranquila, aún eres muy joven. Mejora lo que creas que tengas que mejorar pero nunca cambies tu forma de ser drásticamente porque dejarás de ser aquella hermanita no biológica que un día hice.

PD: Por Dios; primer párrafo, quinta línea, séptima palabra.

PD2: Quizá me ponga a escribir yo también tras ducharme, hace mucho que no lo hago.

PD3: Soy para ti imperdible, tranquila. Como para alguna otra gente importante.