Después de tanto parece que todo vuelve a su cauce. Que la estabilidad dentro del movimiento que requiere mi vida, aparece de nuevo saludando y dándome felicidad en toda su plenitud.
Por fin, vuelvo a tenerles a todos conmigo, sin dolorosos sentimientos de culpa, sin malas caras, sin lágrimas, sin remordimientos… Como ya he plasmado, con el simple dolor que se produce en mis brazos y cuerpo al abrazarles tan efusiva y fuertemente. El único dolor que siento es el de verles partir… y el de esperar una semana más su encuentro. Me lo dais todo. Y no quiero analizar mi pasado buscando “algo” que antes anhelaba y ahora se ha perdido. He aprendido a vivir de nuevo el presente, con sus cambios a bien y a mal, y al fin lo he conseguido… Te he conseguido de nuevo felicidad.
Mis sueños e ilusiones cada vez son menos mortales. Grito, salto, canto y me siento viva de nuevo. VIVA gracias a vuestras sonrisas.