viernes, 19 de abril de 2013

Tres tipos de arte

El diafragma afecta en gran medida la profundidad de campo. Cuanto más cerrado esté (mayor número f), mayor será la profundidad de campo. Cuanto más abierto esté (menor número f) más pequeña es la profundidad de campo.

Vale, así que si pongo un número alto estará muy cerradito y se verá todo mejor (más nítido), y si pongo un número bajo… ¿1?, ¿2? Ui, imposible. ¿5.6? Vamos… ¿Eso es que está abierto? Claro, entonces el fondo no se verá tan bien. Así salen retratos bonitos.

Bien, como veis parece difícil, o antinatural. A mí los números me suelen abrumar, pero con esto es diferente. Un poco de práctica con la cámara, unas cuantas fotos y estas equivalencias se convierten en futilidades.

A veces cuesta comprender cómo el arte más hermoso está plagado de esas matemáticas que tantos quebraderos (jeje) de cabeza me traían durante la infancia y la adolescencia. En bachillerato no se me daban mal, pero en la ESO… Uf. Está claro que un simple profesor puede convertir el magnífico proceso del aprendizaje en un jodido infierno (véase cierto calvito).

Como decía. El arte tan unido a los números… Tan sólo mirad las partituras de piano, ¿qué serán todos esos numerillos debajo de las negras, corcheas y semicorcheas? Os lo diré, la digitación (su p*** madre). A veces me resulta imposible aprenderme todas esas posiciones. Con el dedito 5 un do, con el 3 el fa#... Y así, oye. Hay quien se ríe cuando digo “el dedo 5”, yo lo veo normal pero supongo que hay a quién le debe hacer gracia. Es curioso. Y como veis, los números.

Pues lo mismo con la fotografía, un arte que justo acabo de empezar a comprender y que puede resultar frustrante al principio, pero una vez “le coges el tranquillo” es genial. Sé que tengo mucho que aprender. Realmente, nunca he dejado de hacerlo con nada en mi vida.

Hoy he ido a la librería y me he vuelto loca. También me he deprimido. Ojalá pudiera leerme todas esas pequeñas partes de alguien que ha querido compartirlas con nosotros, con el mundo. Igual que vosotros os estáis tomando la molestia de leerme ahora mismo, yo también debería “molestarme” en leer todos esos libros. Qué locura, sí. Pero ojalá pudiera.

Al final os he acabado hablando de tres temas, y todos los considero arte. Me queda alguno en la manga, está claro, así que para la próxima intentaré mostraros mis escasos conocimientos en… Prácticamente, todo lo que tenga que ver con un pincel y la inteligencia espacial, de la que, por cierto, carezco según el test de inteligencia que me hicieron en la ESO. Otro día también hablaré de ello. De momento, que les zurzan a esos listillos de Harvard.

El susodicho diafragma tipo iris

2 comentarios:

Unknown dijo...

Has hablado con verdad. Tanto por aprender, tantas palabras por leer, tantas, tantas cosas por hacer... Maldito sea el tiempo.

María Samblás dijo...

Toda la razón del mundo... Maldito sea el tiempo y las supuestas obligaciones :( Igualmente espero que sea el suficiente para aprender todo lo posible. Gracias por interesarte siempre por mis textos :D