Haciéndole honor al gran Bécquer he aquí mi primera entrada real.
"Le observé con atención; simplemente le observé... El verde de sus ojos iluminaba toda la estancia, no exageraba, en absoluto.
Era expectacular, tanto su forma de moverse, como su sonrisa; necesitaba hablar con él. Me acerqué sin pensarlo apartando a la multitud, borrachos como cubas, escandalosos.
Y allí me encontraba, a un sólo paso de distancia, sin poder articular palabra, cuando él posó sus ojos en mí.
- Hola.-fue tan simple que me decepcionó.
- Hola,-contesté- ¿cuál es tu nombre?
- Bueno, creo que es un poco pronto para eso... ¿Qué tal si tomamos algo antes?- su voz era increible, mezclaba lo melodioso con lo mecánico, era... especial sin ninguna duda.
- Eh...- vacilé - de acuerdo, ¡claro! Como quieras...
- ¿Y cómo te llamas tú? - me dijo mientras me agarraba por la cintura y me obligaba a andar hacia la barra.
- Ah, ¿yo sí debo decírtelo? - inquirí nerviosa por haber mirado directamente esos ojos...
Él rió con una risa corta y terriblemente tierna mientras miraba a su alrededor, donde los sobrios nos observaban con curiosidad.
- ¿Qué ocurre? - le pregunté.
- Nada... sólo que esta gente me... agota. Vamos fuera anda cielo.
¿"Cielo"?, esto pasaba de castaño oscuro.
- ¿Oye me vas a decir tu nombre ya o qué? - empezaba a cabrearme.
- Pero bonita no te pongas así, vamos dime primero el tuyo...
- Me llamo Galia, significa...
- Sé lo que significa, y te caracteriza totalmente... Me has cegado el corazón con tu luz.
Era terriblemente hermoso, maldita sea."
1 comentario:
Interesante... ¿Continuará?
En serio. Me gusta mucho :)
Publicar un comentario