Lo siento, no puedo hacerlo. No puedo seguir si tú estás sufriendo, si tú no estás a mi lado.
Necesito que me envuelvas con tus brazos y me digas lo mucho que me quieres, sentir tu olor que me recuerda a tantos momentos, a tantas historias, tantas sonrisas y felicidad en estado puro.
No te vayas, por favor.
No me hagas esto. Te necesito. Por encima de todo. No puedo creer que esto me esté pasando, nunca se me habría pasado por la cabeza el hecho de poder perderte y ahora todo me viene grande...
Te necesito. Aquí. Conmigo. No me dejes, no me abandones. Encima llevo puesto el precioso pijama que me regalaste por navidad y no puedo creer que todo esto esté ocurriendo.
Oh dios, por favor. No te marches, te lo suplico...
¿Qué será de mí sin ti?
Esto es una maldita pesadilla. ¡Quiero despertar, joder!
Te necesito. Aquí. A mi lado... Te queda mucho por vivir, mucho por ver, todo por hacer...
Te quiero. Te quiero. No puedo quererte más. Por favor, lucha, sé que eres fuerte. Por favor, no te vayas... No quiero asumirlo.
No...
1 comentario:
María, ya sabes lo que opino, ya te lo he dicho, pero te lo volveré a decir las veces que haga falta. Son cosas que pasan, no es premeditado, ni mucho menos. La vida es muy injusta, sí. Mucho. La vida es lo más egoísta que te puedas echar en cara. Tal como viene, se va. Y ya está. Sabes que me vas a tener siempre y que podemos hablar de esto las veces que quieras, y si me tienes que llamar a las 5 de la mañana lo haces. Entiendo perfectamente como te sientes. Pase lo que pase estaré contigo, porque te quiero, te quiero mucho <3
Publicar un comentario